Por un golpe de suerte o el Destino, accedí a una de las actividades de la familia de Internet, reunida en Devos para, aprovechando la buena marcha de sus economías, analizar los riesgos que amenazan su dominio.
Las Redes Sociales más utilizadas se encuentran en Devos
Después de unos días de largas y tediosas reuniones, cuando Google había bostezado por tercera vez, propuso a las deidades californianas:
¿Jugamos al escondite?
Twitter levantó las cejas y Facebook, que no sabía a qué se refería Google, a pesar de su gran poder, no pudo contenerse y preguntó.
¿Escondite?, ¿qué es eso?»
Hace un tiempo, explicó Google, los Sentimientos estuvieron aquí y me llegó una entrada de un un juego en el que uno se tapa la cara y comienza a contar desde uno hasta mil mientras los demás se esconden y cuando termina de contar empieza a buscarles. Al primero que encuentre le tocará ocupar su lugar para continuar el juego una vez haya encontrado a los demás.
Google+ bailó en señal de aprobación secundado por Analytics, no fuera a ser que papá se enfadara. Instagram dio tantos saltos de alegría que terminó por convencer a su querido Facebook y al resto de la familia, incluso a Snapchat que estaba de capa caida por los resultados del último trimestre.
Pero no todos quisieron participar.
Spotify prefirío no esconderse ya que, como no podía dejar de cantar, l@ encontrarían enseguida y Explorer, sabiendo que el buscador del juego sería Google y no él, se mosqueó y no quiso jugar.

Empieza el juego. Las Redes Sociales se esconden
Quien primero se escondió fue Whatsapp que, debido a su necesidad de inmediatez, se dejó caer tras la primera piedra del camino. Twitter también salió disparado y Firefox se escondió tras la sombra de Google+, que había logrado subir a la copa del árbol mas alto (lo que hace tener un padre influyente)
Facebook tardaba en esconderse; por su sentido de la amistad cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos: un lago cristalino, ideal para su amada Instagram; que si bajo un árbol, perfecto para el tímido Medium; el vuelo de la mariposa, lo mejor para Youtube, así podría filmarlo; una ráfaga de viento, magnífico para Snapchat por su carácter efímero.
Así que acabó ocultándose en un rayo de sol, perfecto para su alcurnia.
El insistente Tumblr, en cambio, encontró un buen sitio desde el principio, aireado, cómodo y de especial atractivo. Se quedó a pesar de que los demás le dijeron que no lo hiciera. Linkedin se escondió en un sitio con wifi, no fuera a perder una oportunidad profesional, Trip Advisor en el Grand Hotel, así podría recabar comentarios y Pinterest, con su bohemia a cuestas, en el barrio artístico de la localidad.
Cuando Google iba por 999, el Blog todavía no había encontrado un sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado, hasta que divisó un grupo de matorrales al borde de una peligrosa pendiente.
¡Mil! dijo Google y, comenzó la búsqueda.

Comienza la búsqueda de las Redes Sociales
Primero apareció Whatsapp, sus prisas hicieron que descuidara la calidad del escondite y Twitter, que si bien salió raudo y veloz en busca de un buen lugar para esconderse, se quedó sin caracteres a medio camino y no llegó a hacerlo. De ahí el incremento de caracteres que le han dado últimamente.
Después Google vio a Periscope que, para transmitir el juego en tiempo real, tuvo que salir de su escondite.
A Youtube y Snapchat los sintió cuando la ráfaga de aire arrastró a la mariposa.
En un descuido encontró a Firefox y, claro, pudo deducir donde estaba Google+.
A Tumblr ni le buscó; salió disparado de su escondite, ya que era un nido de avispas.
Anduvo tanto que tuvo sed y, al acercarse al lago, descubrió a Instagram.
Y con Linkedin resulto más fácil todavía, pues lo encontró sentad@ en una roca actualizando el perfil profesional.
Así fue encontrando a todos:
- A Pinterest tomando unos vinos con unos pintores con los que trabó amistad
- A Reddit discutiendo con Medium que era el que tenía más a mano
- A Flickr y SlideShare cambiando cromos
Pero al Blog no le encontraba por ningún sitio.
Google buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyo, hasta en la cumbre de los volcanes y, cuando estaba por darse por vencido, divisó un grupo de matorrales junto a un barranco de gran pendiente…
Empezó a mover las ramas y, de pronto se escuchó un grito de dolor. El Blog había rodado pendiente abajo lo que le causó un gran daño.
Google llegó hasta él pero no sabía qué hacer. Se disculpó. lloró, rogó, imploró y hasta prometió ser su asistente. El Blog, siendo realista y dándose cuenta de su situación, que le impediría cualquier movimiento, le dijo que no se preocupara que, aunque no pudiera moverse, podría dedicarse a crear contenidos.
Desde entonces, desde que por primera vez la divinidad californiana jugó al escondite:
El Blog crea contenidos
Y los buscadores nos ayudan a encontrarlos
